Nacionales
Se conmemora el Día nacional del donante voluntario y habitual de sangre
Por esta razón en cada 9 de noviembre se celebra el Día Nacional del Donante de Sangre. Hablar de donantes voluntarios de sangre en el contexto de la pandemia por Covid 19, es destacar y agradecer la respuesta solidaria del conjunto de la sociedad argentina, que aun con las dificultades que se presentan, se acerca a los centros de salud para donar sangre.
Esta situación sanitaria impuso restricciones y obstáculos nuevos, desconocidos y francamente perjudiciales para la donación de sangre. Dificultades que se suman a histórica deficiencia de la donación voluntaria, altruista y habitual en nuestro país.
Estamos lejos de cumplir con las recomendaciones de la OPS/OMS, a las que adherimos, de llegar al 100% de donación voluntaria. Las cifras indican que apenas alcanzamos el 40% a nivel nacional.
Las razones son múltiples; influye tanto el estado de ánimo general de la población como los factores ambientales o económicos. También, permanecen vigentes mitos y dudas que todavía son difíciles de desterrar.
Por otra parte, sigue presente el pensamiento "dono sangre cuando me lo piden". No está mal responder a este tipo de cuestiones puntuales, pero lo ideal sería dar un paso más y mantener la frecuencia. Donar voluntariamente, en distintos centros de salud, sin estar referenciado a ningún paciente en particular.
No es solo una persona, es el país es el que necesita sangre y la única fuente es el ser humano. La sangre es un recurso terapéutico único e irremplazable. Se administra en casos de hemorragias graves, como suele suceder en el período periparto, durante un trasplante de órganos, ante heridas severas o enfermedades hematológicas.
Esto es una realidad que debería estar por sobre otras cuestiones. Hay una necesidad, una demanda y una forma en la que podemos cumplir. Y va más allá de la situación actual.
Naturalizar el acto voluntario y frecuente de donar sangre requiere de un cambio cultural que se logra a partir de la educación. Se deben "formar donantes de sangre". El sistema educativo debe proponerse llevar adelante, en conjunto con los organismos nacionales de salud, ongs, Sociedades Científicas y miembros de la comunidad, programas intensivos de capacitación sobre este acto solidario. Y según las experiencias registradas en países con alto porcentaje de donación voluntaria, deben comenzar desde la educación primaria.
Esta pandemia nos obligó a buscar distintas estrategias para subsanar una situación crítica. El éxito se alcanzó en parte por el histórico compromiso de los donantes habituales, pero también a través de las campañas en medios de comunicación y redes sociales. Gracias a ellas contamos con una población nueva de donantes, es decir donantes de primera vez, y que volvieron a hacerlo con el mismo entusiasmo.
La Asociación Argentina de Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular (Aahitc), como entidad científica comprometida con la sociedad y con quienes necesitan de una transfusión, agradece este espíritu solidario y desinteresado de la población. Este 9 de noviembre, para celebrar esta tradición de ayuda mutua que nos caracteriza, nada mejor colaborar con las campañas de donación de sangre. Es un acto voluntario y desinteresado que requiere conciencia, responsabilidad e información. Se hace desde el corazón, pensando en los demás.
Fuente: Télam