Los propietarios de los gimnasios aseguran que ya tienen listos los protocolos para poder empezar a trabajar.
Hoy se movilizarán a la casa de gobierno para intentar que los funcionarios los reciba para plantear su inquietud.
Corren serio riesgo de cerrar una gran cantidad de este tipo de establecimiento si no reabren sus puertas.
Manteniendo la distancia social y con estrictos protocolos de higiene consideran que de a poco pueden normalizar los trabajos.