En menos de 24 horas, asaltaron dos veces al vivero de Paola, una comerciante de Barrio Roma que hace pocas semanas inauguró su local. “Entraron la madrugada del sábado y me sustrajeron herramientas nuevas de jardinería que son carísimas. Se llevaron hasta los pizarrones” cuenta Paola.
Tan insólito cómo indignante, el mismo sábado a las 23, el delincuente volvió a entrar y los vecinos lo vieron. Le empezaron a gritar y lo corrieron. “Cuando lo corrieron el pibe largo toda la mercadería y pudimos salvar macetas y algunas herramientas. La policía se portó muy bien, pero no lo pudieron agarrar” señaló la comerciante.
“A parte de todo lo que nos llevaron estamos invirtiendo en seguridad. Es plata, y lo hicimos con un esfuerzo grandísimo, pero ya no se puede vivir así” concluyó la víctima.