Noticias
Comenzó el juicio por el “atroz y gravísimo” femicidio de Daniela Cejas
En el palacio de Tribunales de la ciudad capital, comenzó este viernes el juicio oral y público por el femicidio de Daniela María Cejas. A tres años de su asesinato, el único acusado que tiene la causa se trata de Javier Eduardo Sen, acusado de haber cometido “homicidio doblemente calificado, por el vínculo y por haber sido cometido por un varón en contra de una mujer mediando violencia de género (femicidio)”.
Por esa acusación, la fiscal Ana Laura Gioria adelantó que se solicitará la condena a prisión perpetua del imputado. En tanto, la querella representada por Carolina Walker Torres y Matías Pautasso pretende la misma condena para quien fuera ex pareja de la víctima.
"Lo que vamos a probar en este debate es que la vida de Daniela culminó violentamente a manos de Javier Eduardo Sen. Ella acudió a encontrarse con él, como lo hacían asiduamente, y en un momento de ese encuentro Sen le dio muerte agrediéndola físicamente y aplicándole una maniobra compresiva sobre su cuello y cervicales, provocando la muerte en el lugar", expuso la fiscal en el inicio de su alegato.
Asimismo, indicó que hay pruebas para “demostrar que Sen emprendió una conducta deliberada, tendiente a dar muerte a Daniela, seleccionando para ello un medio idóneo, adecuado y asimismo perverso, no solamente por la modalidad sino también por la actitud posterior que asumió luego del hecho, en días posteriores”.
"Algunas de las motivaciones más comunes para esa clase de crímenes suelen ser la ira, el odio, los celos, la misoginia, el concepto de mujer como posesión, el sentido de superioridad del varón por sobre la mujer, y entendemos y demostraremos que muchas de esas variables se encuentran presentes en este caso", agregó Gioria en su alocución.
Por su parte, la querella adhirió a los conceptos de la fiscalía y agregó que el acusado “manipuló” las pruebas que había en su contra, “haciéndolas desaparecer archivos de su teléfono celular”.
También indicaron que el imputado “tenía expectativas de relación totalmente distintas” a las de la víctima y esto “provocó la ira de Sen y posteriormente el ataque que terminó en el femicidio".
"Asesinar mujeres militantes, activistas de la lucha transfeminista, referentes institucionales del género, claramente implica una reafirmación del odio de género y el desprecio del que son y somos víctimas a diario", sostuvo Walker Torres ante el tribunal. Por esto "es necesario contextualizar el feminicidio de Daniela como un crimen simbólicamente atroz y políticamente gravísimo, que ataca además de a esta mujer en particular, a la lucha política colectiva contra los crímenes de odio y de género", completó.
A la representación del acusado la asumió la defensora pública Gisela Alemandri quien consideró que la fiscalía y querella no van a poder “acreditar con certeza y más allá de toda duda razonable que fue Javier Sen quien le quitó la vida a Daniela Cejas”.
Si bien "nadie duda de la gravedad de lo ocurrido, nadie duda de lo simbólico, de la importancia tanto social como política de la muerte de Daniela Cejas", aquí "la tarea del tribunal va a ser la de valorar la prueba que exista a los fines de sostener la acusación que se ha formulado contra Sen, y es allí donde entiende la defensa que va a encontrarse con que la prueba no es suficiente", argumentó. Por ello, según adelantó, se pedirá su absolución.
Mientras tanto, frente a Tribunales se congregó un importante número de personas reclamando “justicia”. La presidenta de la Asociación Generar, Liliana Loyola, reclamó que el acusado sea condenado a cadena perpetua y denunció que desde el asesinato de Cejas hubo “negligencia judicial”.