La Justicia de Santa Fe confirmó de manera parcial las condenas del abogado Sebastián Gervasoni y del policía Martín Horacio Herrera, tras ser encontrados culpables de intentar extorsionar a un hombre que se encontraba privado de su libertad. La resolución de segunda instancia fue dictada por el camarista Roberto Prieu Mántaras, tras una audiencia de apelación en los tribunales de la capital provincial.
La investigación estuvo a cargo de la Unidad Fiscal Especial de Delitos Complejos de la Fiscalía Regional 1. El fiscal Ezequiel Hernández valoró el "doble conforme" de las condenas y destacó que el juez de Alzada retomó los planteos del Ministerio Público de la Acusación (MPA) sobre "la gravedad institucional del ilícito y su impacto en la confianza pública en las fuerzas de seguridad".
Una trampa económica dentro de la Comisaría Cuarta
El hecho delictivo ocurrió el domingo 2 de julio de 2017 en la Comisaría Cuarta, ubicada en barrio Roma. Según el relato de la fiscalía, el policía Herrera le dijo a un detenido que su situación judicial estaba "complicada" y le exigió dinero y una bolsa de cocaína a cambio de ser liberado, ocultándole intencionalmente que ese mismo día ya se había dispuesto su libertad legal.
Posteriormente, el uniformado convocó al abogado Gervasoni, quien se presentó en la seccional para presionar al preso. El profesional le reiteró la exigencia económica y le aseguró que él "manejaba a la policía" y tenía vínculos con "muchos fiscales". Ante la intimidación, la pareja del detenido entregó en el hall de la comisaría un teléfono celular y los papeles de una motocicleta como "garantía" de que reunirían el dinero exigido.
La denuncia y una "entrega controlada" que terminó en detención
Al día siguiente de recuperar la libertad, las víctimas se presentaron en la sede del MPA para denunciar lo ocurrido. De inmediato, la Fiscalía coordinó un operativo con la dirección de Asuntos Internos de la policía provincial para atrapar a los extorsionadores en pleno acto.
La cita: Las víctimas contactaron al abogado y acordaron un punto de encuentro en la intersección de Hernandarias y avenida Peñaloza.
El intercambio: Minutos antes de las 16:30 de ese martes, Gervasoni le devolvió el celular y los papeles de la moto a la víctima, y recibió a cambio los billetes que previamente habían sido marcados e individualizados por los investigadores.
El arresto: En el momento exacto del intercambio, el personal de Asuntos Internos intervino, aprehendió al abogado en el lugar y secuestró tanto el dinero en efectivo como el auto en el que se movilizaba.
Tanto Gervasoni como Herrera quedaron condenados con penas de ejecución condicional y multas en calidad de coautores de tentativa de extorsión calificada, agravada por el ánimo de lucro y el abuso en el desempeño de sus funciones profesionales y policiales.