13 jun, 2020 14:35
Roberto Monje tenía 40 años y vivía en calle Ludueña al 1020, a metros de calle Iriondo.
Alrededor de las 8 de la mañana llegó al domicilio la mujer que lo ayuda los sábados con las tareas de limpieza y se encontró con el vidrio de la ventana roto y gotas de sangre, como golpeaba y no la atendía se fue hasta su lugar de trabajo -un comercio cercano-, a preguntar si dueño de casa estaba ahí.
Las chicas del negocio le dijeron que también lo estaban llamando porque no se había presentado a trabajar. Finalmente fueron nuevamente a la casa y llamaron a la policía.
Fue un personal de la policía motorizada quien saltó el tapial trasero y se encontró con la puerta de atrás abierta y con el cuerpo de Roberto en el baño con cortes, ensangrentado.
En el lugar trabajó personal de la Comisaría Primera, de la PDI y llegó el fiscal de turno, Alejandro Rodríguez.
Fuente: ReconquistaHOY