El intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, se refirió al delicado momento que atraviesa el transporte público de pasajeros y aseguró que la problemática no es exclusiva de la ciudad, sino que se replica en distintos puntos del país.
“Se rompió un sistema y no se reemplazó por nada”, afirmó el mandatario, en alusión directa a la eliminación de subsidios nacionales para el interior.
Trabajo conjunto con empresarios
Poletti señaló que el municipio mantiene reuniones constantes con las empresas del sector para encontrar alternativas que permitan sostener el servicio.
“Estamos trabajando arduamente con los empresarios para buscar una solución conjunta a un conflicto que persistirá mientras continúe esta política”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que uno de los principales objetivos es que las medidas que se adopten tengan el menor impacto posible en los usuarios y garanticen la continuidad del transporte.
Preocupación por la calidad del servicio
Al ser consultado sobre una posible reducción en las frecuencias, el intendente fue categórico al advertir sobre sus consecuencias.
“Si el sistema baja la calidad, no es bueno”, expresó, y agregó que una disminución en la prestación podría provocar que los ciudadanos dejen de utilizar el colectivo.
Según explicó, este escenario generaría un círculo negativo, profundizando la crisis económica del sistema por la caída en la cantidad de pasajeros.
Posible reclamo judicial
Por último, Poletti adelantó que el municipio analiza recurrir a la Justicia si el Gobierno nacional no revisa la quita de subsidios al interior del país.
El planteo apunta a la desigualdad con el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde los subsidios no solo se mantienen, sino que han sido incrementados.
Desde el Ejecutivo local consideran que esta diferencia agrava aún más la situación del transporte en ciudades como Santa Fe.