Los vecinos ya no saben qué hacer. Los padres que mandan a sus hijos a la Escuela 1297, tampoco. Es que dejar a los pequeños en ese establecimiento de Sauce Viejo significa estar pendientes que algo malo puede suceder.
Los disparos ya son moneda corriente y las peleas de dos familias parecen dirimirse de esa forma.
Toda la comunidad educativa decidió movilizarse para visibilizar la problemática y llamar la atención de quienes tienen a su cargo la seguridad pública para evitar que estos sucesos se repitan y pongan en juego vidas humanas.