Se cumple estrictamente el aislamiento obligatorio en la ciudad de la costa sin movimiento de ningún tipo en las calles.
Los vecinos refieren que no hay movimiento en las calles rinconeras y que la mayoría de los pobladores usa barbijos.
Desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde sólo se ve algo de actividad en los comercios pero siempre respetando las distancias de un metro y medio en las colas.
Uno de los comerciantes consultados contó que el municipio y la policía realizan controles permanentes en la ciudad por la utilización de guantes y barbijos.