El Gobierno de Santa Fe informó el derribo de un nuevo punto de venta de drogas, el número 116 en el territorio provincial. El procedimiento fue coordinado entre el Ministerio de Justicia y Seguridad y fiscales del Ministerio Público de la Acusación, en el marco de la Ley de Microtráfico impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro.
El inmueble intervenido estaba ubicado en la zona norte de la ciudad de Santa Fe y funcionaba como un búnker vinculado a la comercialización de estupefacientes y a episodios de violencia en el barrio.
Recuperar el espacio público
Desde la cartera de Seguridad destacaron que estos operativos forman parte de una política sostenida para desarticular el narcomenudeo, recuperar espacios públicos y mejorar las condiciones de seguridad en los barrios.
El derribo se concretó en barrio Cabal, donde durante años los vecinos convivieron con situaciones de inseguridad y conflictividad derivadas de la actividad delictiva.
El alivio de los vecinos
Tras la intervención, residentes de la zona manifestaron su satisfacción por el fin de un problema que llevaba más de diez años. “El barrio siempre fue tranquilo, salvo por este inconveniente”, expresó un vecino.
Según relataron, la presencia del búnker afectaba la vida cotidiana: impedía que los niños jugaran en la vereda y generaba temor constante por el movimiento de personas y las balaceras.
“Esto le cambia la vida a todo el barrio. Esperamos empezar a vivir de otra forma”, concluyeron, destacando que el derribo representa un cierre definitivo tras múltiples allanamientos previos.