El nuevo SBP consistiría en la cesión en alquiler temporario de bicicletas de propiedad municipal. El público objetivo serán las personas usuarias (ciclistas) de este sistema, las cuales deberán registrarse para poder hacer uso de los rodados dentro de una determinada zona habilitada (ver Más detalles del Sistema).
En términos de infraestructura, el SBP contará con "biciestaciones", que serán espacios con bicicleteros y "tótems informativos" para anclaje y desanclaje de bicicletas pertenecientes al SBP; también, "Centros de operación", destinados al monitoreo del SBP, la administración de la flota y balanceo, gestión y atención a personas usuarias y reparación de bicicletas. Se delimitarían zonas geográficas del ejido urbano habilitadas para usar los rodados del SBP: a cada área la fijará la autoridad de aplicación.
Las bicicletas del SBP presentarán "uniformidad en el diseño", incluyendo preferentemente "componentes antivandálicos, sistema de identificación y geolocalización, entre otras". Asimismo, las Biciestaciones se conformarán por bicicleteros fijos y un tótem que identifica la estación y posee información sobre la ubicación de otras estaciones y el uso del sistema.
Usar estas bicicletas públicas no será gratuito. La autoridad de aplicación determinará los medios de pagos a implementar en el SBP. En rigor, podrá realizar gestiones ante las autoridades correspondientes para articular con el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) u otras alternativas que "tiendan a la uniformidad en el pago de los diversos subsistemas de movilidad de la ciudad". Lo recaudado por las suscripciones, más las partidas presupuestarias que se asignen desde el Ejecutivo, serán las fuentes de financiamiento del SBP.