El papa León XIV manifestó este domingo su profunda preocupación por la situación en Venezuela luego de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y sostuvo que “el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer sobre toda otra consideración”.
Durante el rezo del Ángelus desde el Palacio Apostólico, el pontífice llamó a las partes involucradas a abandonar la violencia y a buscar una salida basada en la justicia, la estabilidad y el respeto del marco constitucional.
Desde la Plaza de San Pedro, reclamó además que se garantice la soberanía del país y el pleno Estado de Derecho, con especial atención a la protección de los derechos humanos y civiles, en particular de los sectores más vulnerables afectados por la crisis económica.
León XIV también pidió la intercesión de la Virgen de Coromoto por el futuro de Venezuela y reafirmó la línea de cautela y diálogo que caracteriza a su pontificado. En ese marco, el Vaticano reiteró su llamado a una transición pacífica que respete la autodeterminación del país y evite mayores sufrimientos a la población, mientras la comunidad internacional debate la legalidad de la intervención.