Los bares y restaurantes de la ciudad intensifican los protocolos de higiene y seguridad, ante la latente posibilidad que se produzca un retroceso en las actividades, tal como sucedió en Rosario. En algunos casos, un retroceso, implicaría un golpe muy duro.
Los propietarios manifestaron que están trabajando en conjunto con el municipio y la provincia y apelan por sobre todo a la conciencia de los clientes y al cuidado de todos para no retroceder.
Es una realidad también que ante el crecimiento en los números de contagios en la ciudad, la gente concurre cada vez menos a los bares y restaurantes.