Si bien ya han enviado los protocolos correspondientes para ser autorizados, los propietarios de los gimnasios siguen sin poder abrir sus instalaciones.
Para ellos es muy necesaria la reapertura debido a que la gente necesita hacer actividad física fuera de sus domicilios.
Dentro del protocolo se contempla el distanciamiento en la zona de musculación y en las clases grupales y los procesos de desinfección en las instalaciones.
Es una de las actividades más afectadas y la posibilidad de alquilar elementos de gimnasio les representa un escaso márgen de ganancia.