Con menos espacio para los clientes y con un estricto control de cumplimiento de los protocolos, los bares y restaurantes volvieron a abrir después de 80 días.
Era quizá una de las actividades que más expectativas generaba dentro de la sociedad, algo que al fin se pudo cristalizar ayer.
Sólo se utiliza el 50% del espacio, con todas las pautas de higiene y en muchos casos se les hace firmar una declaración jurada a los comensales.
El horario para el funcionamiento es de 7 a 23, en algunos casos harán corrido y en otros harán un corte en horas de la siesta.
En general, la gente que salió ayer a algún bar de la ciudad, manifestó la alegría por la reapertura.