Liverpool se consagró campeón del Mundial de Clubes tras superar a Flamengo por 1 a 0 en el partido que definió el torneo este sábado.
Después de igualar sin goles en los 90 minutos reglamentarios, el único gol del partido lo marcó Firmino en la primera parte del tiempo suplementario. Tras una gran jugada de Sadio Mané, el delantero brasileño apareció y decretó el 1-0 final.
De esta forma, Liverpool ganó su primer título de este tipo, tras las derrotas en el 2005 y en las Intercontinentales '81 y '84.