La derrota ante Boca pegó duro en el vestuario Sabalero. La cara de Diego Osella era un indicio del ánimo que reinaba luego del partido.
"No me voy a atornillar a la silla. Si sé que le hago daño a Colón, me voy", dijo el entrenador en la conferencia.
"Está claro que los resultados no nos acompañan. Jugamos 7, perdimos 5 y empatamos 2. Con esos números no alcanza", agregó.
Luego, habló concretamente del futuro y la posibilidad de su salida. "Los dirigentes son los que tienen la última palabra, son los que definirán luego de la renión que tendremos mañana (por este sábado).