Luego de los anuncios realizados anoche para las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé, en la mañana de este sábado se vivieron momentos de confusión y tensión en la peatonal de la capital provincial.
En principio, la mayoría de los comercios -exceptos algunas grandes cadenas-, abrieron sus puertas. Cerca de media mañana, uniformados pertenecientes a la Policía de Santa Fe recorrieron los negocios que trabajaban para recomendarles que cierren sus puertas y se adecúen a lo que indica el decreto provincial.
En virtud de ello, un grupo de comerciantes comenzó a reunirse en la intersección de San Martín y Mendoza para dialogar con los efectivos y dejarles en claro que no tenían intenciones de cerrar. Las charlas, en determinado momento subieron de tono, incluso entre algunos propietarios de negocios y hubo un hecho en el cual debieron intervenir los agentes para evitar que la situación empeore.
Minutos después, los propios efectivos abandonaron la zona de la peatonal y se siguió observando que la mayoría de los comercios tenían atención al público. Muchos de los propietarios de éstos, manifestaron su confusión por las nuevas medidas de restricciones y otros, sumaron su rechazo a las mismas.