Desde marzo están si actividad lo que redunda e ingresos nulos para el sector de los agencieros de quinielas.
Si bien han reclamado ayuda a los organismos estatales, todavía no han recibido ninguna respuesta.
Prácticamente descartan la posibilidad de poder afrontar los sueldos de los empleados y el pago de impuestos.
Mantuvieron contactos con directivos de Lotería pero aún no hay perspectiva de que puedan reabrir las agencias.
Otra dificultad se presenta con el Quiniy el Brinco, en dónde los pozos son de todas las provincias, lo cual hace más complicado el regreso de los sorteos.