A pesar de las inclemencias del tiempo, los propietarios de los jardines maternales se manifetaron frente a casa de gobierno.
Ante la imposibilidad de reabrir sus puertas están reclamando una ayuda extraordinaria al estado ya que están a punto de cerrar.
Según los propietarios ya ni pueden pagar los servicios e impuestos y después de 4 meses de inactividad, la gran mayoría se verán obligados a cerrar.
La posibilidad de una reapertura en el corto plazo ha quedado descartada en los sucesivos decretos tanto provinciales como nacionales.
Es una actividad que está atada a lo que suceda con el inicio de las clases presenciales, algo que por ahora parece estar lejos.