La idea es crear un guante con materiales que eviten la propagación del virus, utilizando fundamentalmente jabón y alcohol en gel.
Gabriel Sánchez probó con diferentes elementos hasta que logró el diseño definitivo utilizando el acetato de polivinilo.
Este elemento tiene la propiedad de absorber mucho líquido, no se escurren y no mojan los elementos que se vayan tocando.
El objetivo es protegerse del virus y no ir transmitiendolo ya que con esta protección las manos estarían protegidas cuando uno las utiliza en picaportes, manubrios, volantes, etc.