Este lunes, el juez federal de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez, formalizó su renuncia al cargo tras la creciente polémica generada por denuncias de acoso laboral, abuso de autoridad y violencia de género. La presentación se realizó ante el Ministerio de Justicia de la Nación, y establece que el magistrado continuará en funciones hasta el 1 de diciembre, fecha en la cual se hará efectiva su salida. Con esta decisión, la ciudad de Santa Fe se quedará sin jueces federales tanto en los juzgados de instrucción como en el sistema acusatorio, implementado en el fuero federal desde mayo de este año y en el cual Rodríguez se desempeñaba como juez de garantías.
Rodríguez, quien ocupa el cargo desde comienzos del 2000, enfrentó recientemente graves acusaciones por parte de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación (UEJN). La denuncia, firmada por Julio Piumato, Rocío Herrera y Lisandro Casale ante el Consejo de la Magistratura, detalla supuestas conductas intimidatorias del juez hacia su personal, incluyendo amenazas y abuso de poder. Los denunciantes describen acciones que, según su interpretación, configuran acoso y violencia de género, en conformidad con lo estipulado por el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ratificado en Argentina mediante la Ley 27.580.
En la denuncia presentada por la UEJN, se menciona que Rodríguez habría tenido actitudes de hostigamiento reiterado, con comportamientos abusivos hacia sus empleados. “Las empleadas quedaron paralizadas por el miedo y trataron de explicarle, pero el juez no escuchó razones y arrojó varios expedientes en dirección a ellas”, declara el documento. A su vez, la denuncia hace referencia a un incidente de 2005, en el que una trabajadora señaló haber sido víctima de acoso sexual por parte del magistrado. También se menciona otro episodio ocurrido entre 2008 y 2018, en el cual Rodríguez habría ordenado a un empleado cumplir sus funciones mirando a la pared como forma de represalia, situación que duró un mes.
La denuncia no se limita a estos incidentes individuales: ofrece además los testimonios de quince empleados del juzgado, quienes describen un ambiente de trabajo que consideran hostil y marcado por el maltrato psicológico. Para el sindicato, las acciones del juez representan un abuso de poder y constituyen una amenaza al ambiente laboral, vulnerando la integridad y seguridad de quienes trabajan en el juzgado.
Con la salida de Rodríguez, la administración judicial en Santa Fe enfrenta un desafío importante, ya que se quedará sin jueces en el ámbito federal. Las autoridades nacionales deberán evaluar el proceso de reemplazo para cubrir el puesto vacante y asegurar la continuidad en los juzgados federales de la ciudad, mientras el Consejo de la Magistratura podría seguir investigando las denuncias para determinar posibles sanciones o acciones adicionales en relación al comportamiento de Rodríguez en su función.