El hecho fue descubierto en la mañana del domingo por ocasionales transeúntes que pasaban por la esquina de 9 de Julio y Mendoza y advirtieron que la puerta de un local donde funciona un Pago Fácil y Western Unión estaba a medio cerrar. Llamaron al 911 y se presentaron allí personal de la comisaría 1ra.
Cuando ingresaron junto al dueño, se encontraron con el faltante de una suma aproximada de entre 30 a 40 millones de pesos.
Se descubrió que el o los ladrones habían cortado con llamativa prolijidad las chapas de cinc del techo, originando un "boquete" de medianas dimensiones. Luego desde allí ataron una soga a uno de los tirantes, que les sirvió para "descolgarse" al interior del inmueble.
Los ladrones, previo acceder al inmueble, cortaron los cables de las cámaras internas de seguridad y se las ingeniaron para anular el sistema de alarma sin que éste se active.
De todo lo acontecido fue impuesta la fiscal en turno quien dispuso, como es de rutina, la intervención de los peritos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC).