La Secretaría de Energía de Santa Fe advirtió sobre la posible falta de suministro eléctrico en el próximo verano debido a la falta de inversión en infraestructura de generación y transporte de energía, la cual se ha postergado por más de una década. La titular de Energía de Santa Fe, Verónica Geese, y el presidente de la Empresa Provincial de Energía (EPE), Hugo Marcucci, comparecieron ante la Comisión de Obras y Servicios Públicos de la provincia para explicar la situación y las medidas que se están evaluando en caso de que se produzcan cortes.
Durante su exposición, Geese señaló que, hasta el momento, no se ha recibido respuesta clara de las autoridades nacionales sobre la situación energética del país. Con el cambio reciente en la Secretaría de Energía a nivel nacional, la provincia aún desconoce si se implementarán cortes programados durante el verano. Según Geese, las provincias están discutiendo el tema de manera informal, ya que la Nación no ha convocado al Consejo Federal de Energía Eléctrica, un organismo creado para coordinar políticas energéticas en el país.
En cuanto al panorama climático, la funcionaria explicó que los próximos meses se prevén con temperaturas elevadas en noviembre, diciembre y marzo, lo cual podría afectar la generación de energía. La situación se complica por el mayor consumo de energía en Paraguay desde la central de Yacyretá, la salida de la planta de Atucha por mantenimiento y la reducción de generación hidroeléctrica debido a la escasez de agua. Ante este escenario, Geese afirmó que "la energía se convierte en un problema geopolítico", mencionando que podrían requerirse acuerdos de importación de energía con Brasil o Uruguay.
Para mitigar posibles cortes, se están evaluando varias estrategias, incluyendo acuerdos con grandes industrias para reducir su consumo en horas pico, la activación de generadores antiguos y la compra de energía a países vecinos. Marcucci detalló que el 55% de la facturación de la EPE proviene de 3.500 grandes consumidores, mientras que el 45% restante corresponde a 1.5 millones de clientes residenciales.
Geese también recordó los constantes pedidos de inversión a la Nación para dos importantes proyectos de transmisión en Santa Fe. La primera obra pendiente es la línea que conecta Río Diamante, en Mendoza, con Charlone, en el sur de Santa Fe, que requiere una inversión de 700 millones de dólares. La segunda es la línea entre Malvinas Argentinas, en Córdoba, y Santo Tomé. Según Geese, "estas inversiones son esenciales para contar con un sistema de transmisión robusto y resiliente que permita el desarrollo económico de la provincia".
La provincia, además, enfrenta problemas con algunos generadores privados que han retirado equipos debido a deudas impagas del gobierno nacional. Esto agrava la escasez de energía en algunas zonas, como el caso de Ceres, donde se redujo la capacidad en 20 megas. Marcucci subrayó que la provincia intentará retener a estos proveedores en el territorio santafesino.
Finalmente, Geese enfatizó la importancia de fomentar un uso eficiente de la energía, recordando que Santa Fe aún depende en gran medida del sistema nacional. En ese sentido, la Secretaría de Energía ha solicitado una reunión con la nueva secretaria nacional del área, María Tettamantti, para tratar de coordinar acciones conjuntas.
Los funcionarios santafesinos también instaron a realizar campañas públicas que promuevan el ahorro de energía.