La idea básica de este dispositivo es la de atender las necesidades más urgentes en aquellos barrios en donde los índices de violencia e inseguridad son más elevados. Estos dispositivos funcionan por ahora en Santa Fe y Rosario, aunque la idea es extenderlo por toda la provincia.
Se trata de cambiar el paradigma sobre cómo se piensa la violencia, ya no solo desde el punto de vista policial, sino como un tema de profunda connotación social. El dispositivo se extiende durante toda la jornada en barrio Acería.