Sin ninguna posibilidad de acuerdo en lo inmediato, los choferes nucleados en UTA decidieron marchar en caravana a Casa de Gobierno.
La audiencia que estaba prevista para las 11 se postergó nuevamente para el jueves sin que se vislumbre una solución.
Hoy se conoció también la información que una empresa de transporte de la ciudad estaría pidiendo reducir en un 20% su planta de trabajadores.
El conflicto que sacude a todo el interior del país tiende a agravarse por la no llegada de un nuevo acuerdo con la nación por la distribución de los subsidios.
Intendentes de la región centro y legisladores nacionales mantuvieron hasta anoche contactos con funcionarios de la Jefatura de Gabinete sin conseguir resultados positivos.
Los dirigentes de la UTA solicitaron durante la audiencia una reunión de carácter urgente con funcionarios municipales.
El mismo secretario de transporte de la provincia, Osvaldo Miatello, confirmó anoche que la situación se puede agravar en los meses siguientes si no se acuerda el reparto de los subsidios.
En síntesis, la reunión fracasó y el paro del transporte público de pasajeros seguirá al menos hasta el jueves cuando las partes se vuelvan a reunir.