La zona aledaña al ISEF se encuentra totalmente desprotegida lo que ha contribuido a que desde el principio de la cuarentena hayan sufrido 11 robos.
El último fin de semana tuvieron un intento de robo y otro que se concretó, razón por la cual reclaman mayor presencia policial en la zona.
Les roban hasta los reflectores que habían colocado por pedido expreso de la custodia policial.