El desafortunado hecho ocurrió durante la tormenta de anoche en el Sanatorio de Niños, ubicado en Alvear al 800.
Minutos antes del colapso del techo, una intensa lluvia se había desatado en la zona céntrica de la ciudad, y según trascendió, un desperfecto en los desagües del centro asistencial hizo que el peso del agua haga colapsar el cielo raso.
Más allá del susto y la angustia que vivieron pacientes, familiares y los propios empleados, transcendió que extraoficialmente que no hubo heridos y que la situación pudo ser controlada por operarios del Sanatorio, sin la necesidad de la intervención de bomberos, ni de Defensa Civil.