Policiales
Violencia de género, intentos de Justicia por mano propia y el abandono de una beba: álgida tarde en Barrio El Pozo
El subinspector Roberto Barrientos participó de esta intervención y la detalló en diálogo con Buen Santa Fe. "Fue en el asentamiento Los Alisos por un hecho de violencia de género donde un grupo de vecinos que se involucraron en esta situación estaban escuchando que a una femenina la estaban golpeando: llamaron al 911, llegamos nosotros y la pareja se mostraba renuente a que nosotros los entrevistemos para ver lo que había ocurrido".
Además, detalló que "había un grupo de vecinos que querían hacer justicia por mano propia, se pusieron violentos, empezaron a arrojar elementos donde estábamos nosotros y tuvimos que salir para calmar un poco: al ingresar nuevamente, la sorpresa fue grande cuando estaba pareja se había retirado por una ventana con una bebé de 10 meses".
"Empezamos a buscarlos por la zona y observamos al masculino que se daba a la fuga con el bebé en brazos perdiéndose entre la zona de matorrales. Luego de unos minutos, pudimos escuchar el llanto de la bebé. Nos dirigimos rápidamente, seguimos el sonido: la vemos tirada en los yuyos, a metros de la laguna", continuó relatando Barrientos.
En este sentido, indicó: "desistimos de la búsqueda del masculino y nos abocamos al cuidado de la bebé para sacarla del lugar, que la revisen. Está bien la bebé y quedó en el hospital de niños, en observación. Fue mucha tensión, momentos de violencia".
Por otro lado, contó que "a la mujer se la notaba en shock, no quería hablar mucho. Calculamos que fue forzada a salir del lugar. Se hizo un rastrillaje por el lugar, de difícil acceso, la vegetación es abundante. En un principio, la búsqueda era al azar. No veíamos a un par de metros por los yuyales. Por suerte dimos con la bebé por el sonido del llanto".
Y añadió: "la bebé estaba mojada porque había agua, hacía frío ese día. Gracias a Dios está bien y esperemos que cambie su situación".
Finalmente, destacó que "había un grupo de vecinos que no hicieron la vista gorda, se preocuparon por la mujer". Aunque había otro grupo que "estaban ofuscados, violentos, tuvimos que pedir que dejen de agredir porque teníamos que hacer nuestro trabajo. Entendieron, pero siempre hay un grupo de violentos que ve un móvil policial y nos toman como enemigos. Tuvimos suerte, porque en un momento era una lluvia de piedras: no hay heridos".