"Vía Crucis" del wifi: la madre que recorre km para "buscar señal" y que sus hijos puedan estudiar

Noelia todos los días sale de su vivienda, ubicada en el barrio 26 de Septiembre, para conectarse con la señal que le prestan algunas escuelas de Ingeniero White, y así poder bajar las tareas para sus hijos. Un ejemplo del drama de la conectividad que viven varios argentinos, en este marco de pandemia.


27 may, 2020 19:31
"Vía Crucis" del wifi: la madre que recorre km para "buscar señal" y que sus hijos puedan estudiar | Redes
Redes: "Vía Crucis" del wifi: la madre que recorre km para "buscar señal" y que sus hijos puedan estudiar

La suspensión del ciclo lectivo por el avance del coronavirus y el establecimiento de la cuarentena obligatorio, significó el desafió para docentes, padres y alumnos de emprender el camino de la educación a distancia. Sin embargo, ese intento de continuar con la enseñanza, choca contra un problema de conectividad que dificulta ese camino.

Los datos del informe del Observatorio Argentinos por la Educación marcan que uno de cada cinco alumnos de primaria no tiene conexión a internet en la casa y en las provincias más pobres ese índice se dispara. Traducido a porcentajes implica el 19,5% y en el caso del secundario, el número es del 15%.

En medio de ese escenario complejo, emerge la figura de Noelia, una madre que como tantas otras, tiene que luchar con la carencia de una conexión en su hogar que facilite la educación virtual para sus tres hijos.

La mujer que vive con su familia en el barrio 26 de Septiembre, todos los días debe movilizarse hasta la Escuela Técnica N°1 de Ingeniero White para "engancharse" (previo arreglo con el director) a la señal de wifi de la institución educativa, y así poder bajar las tareas.

Las peripecias en pos de lograr una conexión, involucran caminatas eternas de varias cuadras y hasta kilómetros: "Si no tengo mucha señal, me voy también a la Escuela N°15. La dirección me dio la contraseña. De ahí bajo la aplicación, me meto. Estoy una o dos horas sentada, tratando de bajarla y hacer los deberes para que ellos puedan seguir sus estudio", describió Noelia a Telefe Noticias.

Los números que refleja el observatorio son contundentes: el 23,7% de los alumnos no cuentan con una computadora ni propia ni de su familia.

"Yo no tengo computadora, no tengo wifi y estoy en una situación bastante complicada. Lo único que tengo son los teléfonos. Por ahí tenemos que forzar mucho la vista, pero a ellos les trato de enseñar lo que más puedo", justificó Noelia.

 Y agregó: "Tengo una motito pero sino tengo plata para la nafta por ahí se complica. Me manejo más en bici que en la moto Cuando ha llovido espero un día más, que haya sol o me la aguanto y trato de hacer un esfuerzo para que ellos puedan copiar y tener los deberes al día".

Según la madre, es inviable el uso permanente del teléfono celular para conectarse, dado "que se gasta mucho crédito" en cada sesión educativa, y que a veces no cuenta ni con los recursos económicos suficientes como para poder sostener el abono.

"Matías tiene 10 y Agustín tiene 7. El más grande copia, tenés que estar al lado. Y con Agustín trato de copiarle yo las tareas, y que él vaya haciendo con su letrita. Los dibujitos trato que los dibuje él. Los dibujos de la más grande se los hace ella", indicó.

Con relación al material de estudio con el cual ayudar a los chicos, Noelia remarcó que tiene "libros viejos" de cuando estudiaba en la Escuela Técnica y también guarda tabla periódica para los trabajos de Química

"También usamos Google. Cuando podemos vamos acá a la esquina que está la chica que tiene wifi y por ahí nos presta. Sino me voy hasta White y vengo, es un trabajo de 24 horas", exclamó.

La mujer consideró que hay muchas madres con esta problemática y sostuvo que "trata de no bajar los brazos" para que sus hijos puedan construir un futuro promisorio.

"Trato de hacerle a entender a los chicos que tienen todo, y están en un grupo de Whatsapp, que no traten de tirarlos abajo a los que no tienen el material. Por ejemplo mi nene está en un grupo de los chicos de la Escuela Técnica y por ahí hacen comentarios de que le faltamos el respeto a los que no pueden estar online. No es que le faltamos el respeto a los profesores sino que no tenemos la plata para afrontar tantas horas en que las profesoras están online", justificó.

En tal sentido, Noelia insistió en que se hace "todo lo que más se puede" y su tremendo esfuerzo de conseguir los megas necesarios de banda ancha para bajar los contenidos educativos es por su porvenir.

"Les explico el esfuerzo que hago de ir hasta allá y que ellos tengan sus deberes", cerró.