Dormir entre 7 y 9 horas por día es lo recomendado por las guías internacionales para los adultos, aunque no siempre es suficiente si el sueño no es continuo y reparador. En Argentina, datos del Ministerio de Salud y sociedades científicas indican que cerca del 21% de la población duerme menos de ocho horas por noche y entre el 38% y el 39% sufre insomnio o despertares frecuentes.
Los trastornos del sueño más comunes
La neuróloga santafesina Antonella Vera, especialista en medicina del sueño, explicó que entre los problemas más frecuentes aparecen las apneas del sueño —pausas respiratorias durante el descanso—, el insomnio para conciliar o mantener el sueño y los movimientos involuntarios de piernas durante la noche. Estos trastornos pueden provocar un descanso fragmentado y afectar el funcionamiento del organismo durante el día.
Pantallas y hábitos que afectan el descanso
Según la especialista, la hiperconectividad y la exposición constante a pantallas influyen en la calidad del sueño. La luz azul de celulares, computadoras y televisores retrasa la liberación de melatonina, la hormona que regula el sueño, lo que dificulta conciliar el descanso y mantiene al cerebro en estado de alerta.
Consejos para dormir mejor
Entre las recomendaciones para mejorar el descanso se destacan mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, evitar cafeína o alcohol antes de dormir, cenar al menos dos horas antes de acostarse y reducir el uso de pantallas entre 60 y 90 minutos previos al sueño. También se aconsejan siestas cortas —de entre 10 y 30 minutos— para recuperar energía sin afectar el descanso nocturno.