Un increíble episodio ocurrió en el partido de Novak Djokovic por la segunda ronda del Masters 1000 de Roma.
El serbio venció al francés Corentin Moutet y cuando se retiraba para los vestuarios se detuvo unos segundos para firmar autógrafos a los fanáticos.
En ese momento recibió un botellazo en la cabeza, que le produjo un corte. De inmediato debió ser atendido y tanto los agentes de seguridad como el resto del público comenzaron a buscar al agresor.
Pero lo que parecía un violento ataque en realidad fue un accidente, ya que la botella se encontraba en la mochila de un fanático y cayó cuando el joven se inclinó para saludar al tenista.