Si bien la fiscalía y la familia de la víctima habían pedido que el asesino quede encerrado en un neuropsiquiátrico o en prisión domiciliaria, los jueces solo dispusieron que sea evaluado periódicamente y continúen en libertad su tratamiento psiquiátrico.
El fallo fue dictado por el Tribunal Oral Criminal (TOC) 2 de La Matanza que pareció inimputable a Ramón Hermes Acuña (79), quien había llegado a debate acusado del delito de "homicidio agravado por el vínculo de pareja existente con la víctima y por ha perpetrado contra una mujer por un hombre mediando violencia de género".