En medio de la crisis económica y la inflación, cada vez más santafesinos recurren a los comercios mayoristas para intentar reducir gastos y hacer rendir el dinero.
Así lo señaló Cristian Villa, titular de la Cámara Santafesina de Distribuidores y Mayoristas (Casadya), quien explicó que el aumento sostenido de precios obliga a modificar hábitos de consumo.
Prioridad: alimentos y productos esenciales
Según Villa, los consumidores concentran sus compras en productos básicos y reducen gastos en artículos considerados secundarios.
En ese sentido, indicó que muchos hogares dejaron de adquirir productos específicos de limpieza o variedades de marcas para enfocarse únicamente en lo indispensable.
Además, remarcó que los alimentos mantienen niveles de venta relativamente estables por tratarse de bienes esenciales, aunque el consumo también muestra oscilaciones.
Crece el consumo de segundas marcas
Otro de los fenómenos que se consolidó en Santa Fe es la elección de segundas marcas y productos elaborados por pymes.
Villa destacó que los consumidores ya no desconfían de estas opciones y valoran la relación entre calidad y precio, especialmente en un contexto de caída del poder adquisitivo.
Sectores golpeados por la crisis
Mientras el consumo masivo logra sostener cierta estabilidad, otros rubros atraviesan una situación más compleja.
Desde Casadya señalaron que sectores como la construcción, la juguetería y el textil registran mayores dificultades debido a la retracción del consumo y el ajuste en los gastos familiares.