La economía de la provincia de Santa Fe cumplió en marzo de 2026 trece meses consecutivos en fase recesiva. Así lo demostró el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica (ICA-SFE) presentado por el Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, el cual se ubicó en los 159,2 puntos, registrando una variación mensual prácticamente nula del -0,02% y una caída interanual del 1,1%.
"Si bien la economía continúa un tanto recesiva, hay una diferencia entre los primeros meses de esta crisis, que comenzó en marzo de 2025 con cinco meses de caída pronunciada. Ya desde agosto de 2025, se ve más bien un período de estancamiento", detalló la directora del centro de estudios, Lucrecia D'Jorge.
Los sectores que resisten y los que caen
De los ocho componentes que integran el indicador provincial, solo tres mostraron números en verde durante marzo. El patentamiento de vehículos nuevos lideró las subas con un incremento del 2,7% mensual, seguido por la producción industrial (+0,4%) y una leve mejora en el empleo registrado (+0,1%).
En la otra vereda, la demanda laboral cayó un 0,8% —acumulando su quinta baja consecutiva— y los recursos tributarios provinciales se contrajeron un 1,3% debido al impacto de una menor recaudación y el recorte en la coparticipación nacional.
Consumo frenado y balance del trimestre
El bolsillo de los santafesinos sigue sufriendo el impacto de la recesión generalizada. Las remuneraciones reales cayeron un 0,8%, golpeando de forma directa al consumo interno: las ventas en supermercados se mantuvieron estancadas y el despacho de cemento volvió a retroceder un 0,2%, una tendencia a la baja que arrastra desde inicios de 2024.
A pesar del panorama complejo, la Bolsa de Comercio destacó una luz de esperanza en el mediano plazo. El balance total del primer trimestre de 2026 cerró con un leve saldo positivo del 0,2%, un dato que sugiere que la actividad productiva de Santa Fe podría estar superando la etapa más aguda del ajuste, aunque su dinámica actual continúe muy debilitada.