La calma volvió a romperse en Rosario con una nueva manifestación policial que arrancó en la noche del lunes y se extendió hasta la madrugada del martes. Todo pasó en la puerta de la Jefatura, sobre Ovidio Lagos al 5200, donde decenas de policías se agruparon para hacer oír su reclamo y hasta prendieron fuego cubiertas.
La tensión subió fuerte cerca de las 23, cuando hubo un intento de desalojo que puso nerviosos a todos los presentes. El clima estaba cargado y la situación se volvió aún más delicada por la cantidad de efectivos y la presencia de móviles policiales en el lugar.
¿Por qué protestan los policías?
Esta nueva protesta llegó justo después de que se anunciaran mejoras salariales y un paquete de beneficios para las fuerzas, que incluyen más contención en salud mental y mejores condiciones de alojamiento en los destinos de trabajo. Sin embargo, el malestar sigue y los reclamos no se apagan.
¿Se resintió la seguridad en Rosario?
A pesar de la protesta, el patrullaje policial no se frenó durante la noche ni en la madrugada. Según fuentes oficiales, unos 80 móviles siguieron en tareas operativas hasta las 6 de la mañana, sumados a los del Comando Unificado de Fuerzas Federales. Incluso, algunos patrulleros volvieron a la calle con las balizas encendidas, mostrando que el trabajo seguía.