En un comunicado firmado por sus autoridades, las compañías atribuyen la situación a un desequilibrio económico que dificulta sostener la operatividad. Entre los principales factores mencionan el aumento del precio del gasoil, la deuda del Gobierno nacional en concepto de compensaciones tarifarias y la diferencia en la distribución de subsidios respecto del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Como respuesta, las empresas comenzaron a aplicar medidas de emergencia para evitar un colapso del sistema. Entre ellas, se destacan la reducción de servicios fuera de los horarios pico y la suspensión de recorridos nocturnos.
Además, desde el sector advierten que esta situación pone en riesgo el pago de salarios y podría derivar en conflictos gremiales si no se regulariza el flujo de fondos.
En ese contexto, FATAP reclamó la liberación urgente de los recursos adeudados y la apertura de una instancia de diálogo que permita revisar el esquema de financiamiento del transporte en el interior. Sin una respuesta, sostienen, la continuidad del servicio se encuentra comprometida.