El fiscal Gastón Ávila, quien investiga el triple crimen de Ibarlucea, ratificó que la principal hipótesis del caso es una disputa por el tráfico de estupefacientes. A esa conclusión llegó al evaluar los primeros indicios que presenta la causa y corroborar que las dos víctimas adultas del atentado, eran investigados por la Justicia Federal como parte de una organización en la que se encargarían del comercio a mediana escala.
El triple crimen ocurrió alrededor de las cuatro de la madrugada del sábado cuando Maximiliano Giménez, su pareja Erica Romera, y la hija de ambos, Elena, de un año y ocho meses, se retiraban de la fiesta que se realizaba en el country "Campos de Ibarlucea".
"El Audi TT tomó la autopista Rosario-Santa Fe para regresar a Rosario. Ahí es donde una camioneta los embosca en primera oportunidad. Vuelve a toda velocidad para el salón para buscar refugio y quiere ingresar al salón, pero queda encajado en una zanja en ese tramo. Ahí desde la camioneta se efectúan muchas detonaciones, más de veinte, y se da a la fuga. Esto fue frente al salón, porque el auto quedó en la banquina de enfrente", explicó el fiscal.
Según afirmó el fiscal un asistente que estaba borracho quiso colaborar llevando a la mujer ya muerta al hospital, pero se equivocó de camino, vio un móvil policial que creyó que lo perseguía y por ese motivo se desvió y prendió fuego el vehículo con el cuerpo adentro.