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Un joven denunció torturas y homofobia en comisaría de Río Gallegos
El joven, que prefiere mantener su anonimato, relató que salía de la casa de su madre para dirigirse a su domicilio que quedaba a una pocas cuadras, pero en el camino fue interceptado por una camioneta de la Policía de Santa Cruz.
“Yo me encontraba acompañando a mi madre desde el 30 de abril y ya me dirigía hacia mi domicilio, que queda a cinco cuadras. A las 2:45 de la mañana, me cruzo con la policía a tan sólo dos cuadras y media de mi casa. Sin preguntarme nada, me detienen y me introducen dentro de una camioneta. Yo pregunto el motivo de mi detención y uno de los efectivos que estaba encapuchado (como todos los demás), me empieza a insultar y pegarme patadas”, dijo el joven, que resultó malherido.
Los insultos e improperios eran claramente homofóbicos por la manera de hablar del joven que fue detenido.
“En la Comisaría Sexta, me bajaron de los pelos y me arrastraron esposado y me llevaron a un sector que era el quincho, donde se escuchaba música. Había 6 efectivos de infantería y 3 o 4 efectivos de esa Comisaría. Allí siguieron los abusos, con patadas y todo el tiempo me denigraban por ser gay y por mi manera de vestirme", agregó.
Además contó que le "querían hacer firmar un papel, pero me negaba, me tiraron de la silla y en el piso me ahogaban. Incluso me amenazaban que me iban a llevar con los otros presos. Había una mujer que era policía y me pateaba cada vez que pasaba y finalmente firmé los papeles, porque de todos los golpes que me dieron, yo ya no aguantaba más y ni sé que decía el papel".
"Luego llegó un médico a la comisaría y no me revisó a pesar de que le dije que tenía golpes y habían abusado de mí. Después me metieron en un calabozo con dos chicos más, sin zapatillas, ni mis medias y mis aros. Fue horrible”, continuó, según el relato publicado por La Izquierda Diario.
Estuvo detenido hasta las 9:30 de la mañana, relató que se fue a su casa totalmente dolorido por todos los golpes que recibió y en especial en su cara. Decidió dormir, para recuperarse. Se levanto alrededor de las 18 horas y le comentó a su familia de lo sucedido.
Su familia lo llevó al hospital para que le hagan un estudio exhaustivo.
Los médicos comprobaron mediante tomografía y placas que tenía una fractura maxilar en el lado izquierdo de la cara, tenía fisuras en las costillas y hematomas en todo el cuerpo.
Una vez realizada las curaciones, inició la denuncia llamando al Comando Radioeléctrico 101. Le recomendaron contradictoriamente que se dirija a la misma comisaría donde sucedieron los hechos.
“Fui a la Comisaría Sexta a realizar la denuncia, me atendió el Jefe y me dijo no estaba al tanto y que no debía ocurrirme lo que me pasó".
"No sé si le hicieron un sumario a quienes me pegaron y abusaron y yo quiero que esto, no quede en la nada", concluyó.