Autoservicio de combustible: la medida que genera polémica y preocupación

Trabajadores del sector cuestionan la medida por sus posibles impactos laborales y de seguridad.

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La reciente propuesta del Gobierno nacional para implementar el autoservicio de combustible en las estaciones del país ha generado una fuerte reacción por parte de los trabajadores del sector. Los playeros, representados por el Sindicato de Obreros de Estaciones de Servicio, manifestaron su preocupación ante lo que consideran una amenaza para sus empleos y para la seguridad de los usuarios.

Ismael Marcón, secretario administrativo del sindicato, expresó que la noticia llegó en un momento crítico, a vísperas de las fiestas, y con una comunicación informal que solo incrementa la incertidumbre. “Nos encontramos angustiados y preocupados. Los trabajadores no saben si podrán conservar sus empleos. Esto es un mazazo para los empleados de Santa Fe y de todo el país”, señaló en una entrevista radial.

El antecedente más cercano del autoservicio de combustible en Argentina data de la década de los 90, cuando algunas estaciones de servicio intentaron implementarlo en ciudades como Rosario y Santa Fe. Según Marcón, la experiencia fue un fracaso rotundo. “El sistema generó más problemas que soluciones: era lento, complicado y peligroso. Hubo accidentes, fallas mecánicas y hasta principios de incendio, lo que obligó a las petroleras a abandonar la iniciativa”, explicó.

El sindicato sostiene que la labor de los playeros no se limita a despachar combustible, sino que incluye tareas como el cobro, la limpieza de vidrios y la revisión de fluidos y neumáticos. “El playero está capacitado para actuar en situaciones de emergencia, algo que el usuario común no puede garantizar. Sin esta preparación, los riesgos aumentan considerablemente, tanto para la seguridad como para la salud”, advirtió Marcón, al mencionar que el manejo inadecuado de combustibles puede ser nocivo por su contenido de elementos cancerígenos.

Otro aspecto que preocupa al gremio es la posible pérdida de calidad en el servicio. La implementación del autoservicio implicaría que los clientes deban realizar todas las tareas por su cuenta, afectando la experiencia del usuario y, posiblemente, incrementando los riesgos. “No se trata solo de comodidad. Hay una cuestión de seguridad que está en juego”, añadió el dirigente sindical.

En términos económicos, Marcón cuestionó los argumentos que justifican la medida como un medio para reducir costos. Señaló que los salarios de los empleados representan apenas entre el 3% y el 4% del precio del combustible, mientras que casi la mitad del costo final corresponde a impuestos nacionales, provinciales y municipales. “No hay razones para creer que esto impactará significativamente en el precio del litro de nafta. Más bien, parece una medida que busca recortar empleos”, concluyó.

La propuesta aún carece de detalles concretos sobre su implementación, pero el rechazo del sector es claro. Desde el sindicato adelantaron que no descartan medidas de fuerza si la iniciativa avanza sin considerar el impacto laboral y los riesgos asociados.