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"Creí que me moría": estaba sentada en la vereda y un choque puso su vida en juego
La mañana del domingo pasado estuvo lejos de ser una habitual en la vida de Mirta Bode. Si bien comenzó desarrollando las actividades que lleva adelante normalmente, un suceso que pudo haber sido trágico rompió con esta habitualidad. Es que, tras un accidente de tránsito en San Jerónimo y Domingo Silva, su vida corrió peligro. Por el impacto entre vehículos, un auto subió a la vereda donde ella estaba, la impactó y le produjo heridas. Sin embargo, las más graves son las emocionales.
"Veo que venía un auto directo a impactarme, me sentí morir. Sentí que me mataba por cómo venía. En ese momento vi la imagen de mi familia y me tiré: creí que me moría", comenzó relatando Mirta en diálogo con Telefe Santa Fe.
Acerca del momento, Mirta detalló: "me senté en la vereda a sacar yuyitos arriba de un banquito porque me cuesta estar en cuclillas. Eran las 8:21. Siento un golpazo: levanto la vista, vi un colectivo, al lado un remis. No vi que venía un auto gris que era el que había chocado. La rueda se ve que me pisó y después resbaló".
Sobre el accidente, explicó que "el auto venía muy fuerte por Domingo Silva, el remis lo toca en la parte de atrás. El coche no sé cómo hizo el volantazo: arrancó un árbol, un basurero y no me arrancó la cabeza a mí porque Dios es grande. Estaba a medio metro del basurero, en la misma línea".
"Tenía una llanta de hierro, pesadísima. Veo pasar la llanta frente a mis ojos: me podría haber desnucado. Siento pasar la rueda del auto por encima de mi pie y me raspé la cadera, el brazo, todo. Me doy vuelta y veo que seguía por la vereda y lo frenó el tronco de una araucaria", graficó.
En cuanto a cómo reaccionó tras el hecho, manifestó: "me arrastré, busqué el teléfono para llamar a mi hija pero antes mandé un mensaje de audio a los vecinos. Me llevaron al Cullen, me pusieron calmantes porque gritaba del dolor. Gracias a Dios no tengo huesos quebrados".
"Tengo terror. No sé si voy a volver a estar con la misma confianza en la calle que antes. Estoy aterrorizada. No puedo entender que alguien viene y te caga la vida en un momento. Es tanto el sacrificio que estoy haciendo para vivir, mantenerme fuerte, después de todas las enfermedades que he tenido y que venga un tipo y te tire todo para atrás cuando estaba bien, te hace pelota. No tengo ninguna duda que me ayudó Dios", cerró Mirta.