Los productores de cinturón frutihortícola de la región se encuentra en alerta y preocupados por las intensas lluvias que se han desatado. En lo que va del año, cayeron sobre Santa Fe y la zona más de 500 mm de lluvia, siendo abril el mes más crítico con 215 mm.
El panorama se vuelve aún más crítico si se tiene en cuenta lo pronosticado para los próximos meses. Según el Instituto Nacional del Agua, se esperan lluvias extraordinarias que acentuarán la saturación de los suelos, anulando la capacidad de absorción y frenando el escurrimiento.
Esta es la realidad de las familias productoras de La Verdecita. Las precipitaciones de los últimos días causaron daños gravísimos:
• Pérdida total de cultivos en muchos casos.
• Riesgo inminente de perder el resto por daños en las raíces.
• Proliferación de hongos y bacterias que terminan de arruinar la verdura.

Desde la organización hablan de la "tormenta perfecta": falta de políticas públicas de fomento, retracción del consumo y un pronóstico meteorológico adverso para lo que resta del año.
Entre las consecuencias que se desprenden de esta situación se enumeran familias trabajadoras que pierden su único sustento económico, pérdida de acesso a alimentos frescos, sanos y de cercanía y dependencia de otras provincias, ya que se deberán traer verdura más cara y con más químicos.
