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Milei respaldó el ataque de EE.UU. a Venezuela y celebró la captura de Maduro
El Presidente se expresó a través de las redes sociales luego de que Donald Trump confirmara la ofensiva sobre territorio venezolano.
El presidente Javier Milei expresó este sábado su firme apoyo a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, calificando el operativo como un paso crucial para terminar con lo que denominó una "dictadura atroz e inhumana". Las declaraciones del mandatario argentino se produjeron pocas horas después de que Donald Trump confirmara un ataque a gran escala y la detención de Nicolás Maduro.
Un respaldo contundente desde redes sociales
A través de su cuenta oficial en la red social X, Milei no ocultó su entusiasmo ante las noticias provenientes del Caribe y Caracas. Con su habitual estilo directo, el presidente posteó:
"LA LIBERTAD AVANZA. VIVA LA LIBERTAD CARAJO"
Este mensaje fue interpretado por analistas internacionales como una validación total de la acción bélica estadounidense. Fuentes de Casa Rosada confirmaron que la instrucción presidencial es acompañar "a rajatabla" las decisiones de la administración Trump respecto al conflicto venezolano.
"Se agotó el tiempo de la tibieza"
Durante sus intervenciones previas en foros regionales como el Mercosur, Milei ya había preparado el terreno diplomático para este escenario. En sus declaraciones más recientes, el mandatario sostuvo que la crisis en Venezuela "extiende una sombra oscura sobre nuestra región" y que el peligro que representa el régimen chavista "no puede seguir existiendo en el continente".
Reacciones en el Gabinete
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se sumó a las celebraciones del Ejecutivo nacional manifestando que "Venezuela será libre". Por su parte, la Cancillería argentina mantiene un monitoreo constante de la situación de los ciudadanos argentinos en territorio venezolano, incluyendo los reclamos por detenidos como Nahuel Gallo.
El alineamiento de Argentina con Estados Unidos marca un quiebre definitivo con la postura de otros socios regionales como Brasil, cuyo presidente, Lula da Silva, había advertido previamente que una intervención armada sería una "catástrofe".