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Polémica en Crespo tras la autorización de una fiesta en la que participaron 500 adultos

Ocurrió durante el último fin de semana, donde las imágenes evidenciaron la falta del cumplimiento de protocolos tendientes a evitar la propagación del coronavirus.
Por Telefe Santa Fé

Noticias: Polémica en Crespo tras la autorización de una fiesta en la que participaron 500 adultos

Durante el fin de semana, las imágenes de una fiesta en la localidad de Crespo, en Entre Ríos, causaron polémica no solamente en la propia ciudad, si no también en el seno de la provincia. También llegó a Santa Fe, por lo que el móvil de Telefe se hizo presente para conocer de forma más minuciosa las sensaciones tras un evento en el que participaron 500 adultos mayores pero no era una fiesta clandestina: estaba autorizada.

En representación de la Municipalidad, el intendente Darío Schneider señaló que "la situación de la ciudad es favorable: han bajado y tenemos muy pocos casos hoy. En este arrancar de año tratamos también, en este espíritu de considerar a las instituciones de la ciudad, de poder habilitar eventos. Estas agrupaciones, con este tipo de eventos, se financian. Durante el 2020 no pudieron llevar adelante ningún tipo de actividad. Atendiendo la situación favorable nuestra, se habilitó este tipo de actividades. Los clubes de la ciudad también tuvieron, no fue la única".

Con respecto al evento en sí, explicó: "este sábado sucedió esto: podía haber tenido mayor control y no poner en riesgo y genere tanta angustia. El salón es muy amplio, es para prácticamente 2000 personas. Se podía haber generado una disposición de mesas y el espacio de baile podría haber sido mucho más amplio. Cuuestiones que se podían haber evitado y corregido. Es el primer evento de estas característicsa desde el año pasado. Había algarabía, ganas de disfrutar, compartir. Tenemos la dicotomía entre el riesgo que uno corre y las ganas de hacer".

Hernán Jacob, Secretario de Economía, Hacienda y Producción, añadió que "la Municipalidad autoriza el evento: controla y labra actas. Se acompaña a la institución de dos guardias urbanas de la ciudad que tomaron la temperatura de cada uno de los asistentes. Se verifica el distanciamiento entre mesas y la existencia de jabón liquido como también el uso de barbijo y guantes en el personal de cocina. La gente tiene que entrar con el barbijo colocado".

"Desde la Municipalidad, creemos en la libertad y responsabilidad de las personas. Las medidas de prohibición no han tenido éxito en este país. La ciudad no ha sufrido desde el punto de vista económico y productivo: defendemos la identidad cultural de nuesra ciudad. Lo que para otros puede ser hilarante, para nosotros es respetar tradiciones", agregó.

También, señaló que "desde el municipio hemos apoyado esta institución, a todos los clubes y cooperadoras escolares: si no fuera por la municipalidad, no se pudiera dar clases. Respecto a los eventos, antes que tolerar fiestas clandestinos preferimos controlarlas hasta dónde podemos".

Finalmente, el intendente confirmó que, pese a este evento, continuarán autorizando: "mientras nosotros sigamos teniendo esta situación favorable en la ciudad, vamos a seguir habilitando eventos: aprovechando esta mala experiencia, corrigiendo errores. Es un poco la idea. Estamos en ese espíritu de colaborar, de estar mejor. Esto ha venido para quedarse y tenemos que convivir con lo que estamos".

Las sensaciones de los crespenses

Hubo miradas contrapuestas en las consultas a los vecinos ante este evento de público conocimiento. "Esto se escapó de las manos: hubo eventos que no fueron filmados y este sí. No tuve la posibilidad de ir a la fiesta, pero no tengo problemas en que se haga", comenzó diciendo una mujer. 

Contrariamente, otra opinó que "no fue correcto: en la situación que estamos, no es justo para nosotros los abuelos que salimos a comprar para comer no más. Yo salgo lo indispensable solamente".

Una mujer que asistió a la fiesta, dijo: "yo quisiera que vean las otras cosas del Gobierno, no que cuando pasa esto… la gente grande también tiene ganas de divertirse. En las mesas se respetó, estaban todos con barbijos. Cuando van a los comedores, te sacás los barbijos".

"Pienso que está mal, y menos a la edad que tengo. Yo me sentí tentado, pero a esta altura me tengo que cuidar", cerró un hombre.