El comercio santafesino admite que la situación es cada vez más compleja, donde sostener las ventas para generar ingresos es cada vez más difícil.
"Lógicamente van disminuyendo con un dólar tan alto", sostuvo Jorge Baremberg, representante del Centro Comercial de Santa Fe al ser consultado sobre el comportamiento de los clientes ante la incertidumbre económica.
Sin efectivo por la corrida inflacionaria, las compras de determinados artículos pasan a un segundo plano. Según explicaron, las pocas ventas que se realizan después del 10 de cada mes son todas con tarjetas de crédito y en cuotas.