Tras la suspensión del dictado declases en el día de ayer, la Escuela Parroquial Santa Mónica de barrio San Agustín, volvió a la normalidad en la jornada de este miércoles.
La medida se había tomado por temor a hechos de violencia que puedan ocurrir luego del asesinato de Oscar Gutierrez, ocurrido el domingo por la noche.
Durante el martes, se produjo una una reunión con la jefa de la Unidad Regional I. A partir de lo resuelto en ese encuentro, las autoridades del colegio decidieron normalizar las actividades en todos los turnos.
Desde la Policía se comprometieron a reforzar la presencia policial en los horarios de ingreso e egreso de los alumnos y personal docente y asistentes escolares. Esta mañana, un patrullero de la Seccional Séptima estuvo estacionado en la zona de Santa Cruz al 7100, mientras que otro patrullaba el lugar para garantizar la seguridad y evitar que se produzcan nuevos hechos de violencia.