El pozo tenía una profundidad de 1,50 metros bajo la calzada, lo que obligó a las autoridades a proceder con la señalización correspondiente para advertir a los conductores.
Los trabajos fueron realizados por personal de la jefatura de zona X - La Capital y consistieron en la construcción de un muro desde el pie del talud, el cual ofició de contención del relleno con suelo-cemento compactado que restableció el terraplén.