La gente contagió y el equipo respondió. Colón inició el año con una victoria que invita a soñar, más allá de que se hayan jugado solamente 90 minutos de una temporada larga y exigente.
Esa ilusión se sustenta en una cara nueva que mostró este conjunto y que dejó atrás un año para el olvido. Quedan pocos sobrevivientes de ese 2025 olvidable y saben que hay que barajar y dar de nuevo. El técnico, es uno de ellos, y tiene claro el objetivo.
Colón fue superior a Deportivo Madryn y le ganó 2 a 1. Salió decidido y a los 12 Bonansea le rempió el arco al Yair Bonnín e hizo explotar al Brigadier López. Uno a cero.
Siguió mejor el local y al descanso se fue con la mínima diferencia en el bolsillo, algo que no aseguraba nada. En el complemento, más de lo visto: la iniciativa fue local y llegó el segundo con un disparo de Marcioni que tuvo una floja respuesta del golero rival. Dos a cero y otra explosión de alegría en el estadio.
Los últimos 15 minutos fueron diferentes: Madryn comenzó a tirar la pelota al área Sabalero y si bien no inquietó, llegó al descuento a través de Silba cuando quedaba muy poco tiempo.
El pitazo final terminó de cerrar una jornada esperada que terminó de la mejor forma. Colón volvió a jugar luego de un largo tiempo y ganó, jugando muy bien por momento. No es poco. Y eso ilusiona al hincha…