Condenaron al "ladrón de Colastiné": cómo operaba en la zona de la Costa

Daniel Marcos Britos recibió una pena de más de tres años de prisión efectiva. Cayó tras dejar una huella en un millonario robo en Chanaes al 5300.


05 jun, 2026 14:17 | Actualizado: 05 jun, 2026 14:23
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El Poder Judicial de Santa Fe condenó a Daniel Marcos Britos a la pena de 3 años, 7 meses y 20 días de prisión de cumplimiento efectivo. La Justicia comprobó su autoría en una seguidilla de asaltos que afectaron a vecinos del distrito costero. La investigación fue liderada por la fiscal del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Rosana Peresin, junto a la Policía de Investigaciones (PDI).

La captura de Britos se desencadenó tras un golpe en una vivienda de calle Chanaes al 5300, donde robó 30 millones de pesos, 1.100 dólares y una computadora Mac mientras los dueños dormían. Los peritos lograron identificarlo gracias a una huella dactilar que dejó en el ventanal que forzó para ingresar.

Mismo modus operandi en Colastiné y Rincón

El dictamen unificó diferentes causas bajo las figuras de hurto calificado por escalamiento y robo por fractura de cercos. La fiscalía remarcó que el imputado repetía una modalidad delictiva adaptada a las características de las viviendas de la Costa.

A diferencia del dinero en efectivo de su último gran golpe, en los cinco hechos anteriores ocurridos entre el 30 de marzo y el 13 de mayo, el delincuente robaba elementos esenciales para los servicios diarios de la zona, tales como:

  • Bombas centrífugas e ionizadores para el tratamiento de agua.

  • Garrafas de gas.

  • Mangueras de riego.

"Son elementos que tienen un valor económico y operativo muy importante para quienes viven en Rincón y Colastiné, ya que la forma de obtener el agua en la zona depende sí o sí de una bomba", recordó la fiscal Peresin.

El escondite en la "vía muerta" y un frondoso prontuario

Radio de acción cercano: Un dato que llamó la atención de los investigadores es que el condenado operaba a escasas cuadras de su propio domicilio, ubicado en el asentamiento conocido como la "vía muerta". Todas las viviendas vulneradas se encontraban a una distancia de entre tres y seis cuadras de su base de operaciones, hacia donde escapaba a pie con los objetos robados.

Aunque inicialmente las causas figuraban como autor ignorado (NN), el cotejo de las huellas y el análisis secuencial de los videos de cámaras de seguridad confirmaron que actuaba de forma solitaria. Finalmente, el MPA confirmó que Britos poseía un frondoso prontuario penal que agravó su situación: contaba con una condena previa de 2014 por homicidio calificado y otra de febrero de este año por encubrimiento.