Policiales

Hartazgo en El Pozo: "No podemos estar nosotros como vigilantes"

En la noche del lunes, vecinos de Barrio El Pozo evitaron que un ladrón robe en un domicilio de la Manzana 4 y no fue linchado solo por el arribo de la policía. "El hartazgo se suma al nerviosismo que lleva a vecinos a cometer actos que no debemos hacer", transmitieron.
Por Telefe Santa Fé

Policiales: Hartazgo en El Pozo: "No podemos estar nosotros como vigilantes"

Vecinos de Barrio El Pozo manifestaron su descontento con la situación de inseguridad que se vive en la zona. En diálogo con Telefe Santa Fe, un ciudadano manifestó que "los vecinos están cansados de estos hechos. Lo que pasó fue un corolario de lo que viene sucediendo: robos, arrebatos en las calles, falta de luz que se suman a esta ola de delincuencia que hay. El hartazgo se suma al nerviosismo que lleva a los vecinos a cometer actos que no debemos hacer: hacer justicia por manos propias. Esto ya no va más".

Respecto a lo ocurrido en la noche del lunes, manifestó: "vieron a una persona en el patio de una vecina. Alertaron a los vecinos, que fueron directamente sobre el malhechor, lo agarraron y tuvo que intervenir la policía para no ser linchado. Esto no debería ocurrir. Necesitamos una respuesta de las autoridades. No podemos estar nosotros como vigilantes para hacer cosas que nos puede costar nuestra libertad y hasta nuestra vida, también".

En la misma línea habló otra de las vecinas. "Pasaron por mi techo, por el de mi vecino y hubo chicos que se prestaron para hacer guardias caminando solos, con todo lo que eso acarrea: terminás muerto vos o matando a un chorro y vos preso".

Otra joven contó que "el martes por la noche, subieron a nuestra casa y robaron todos los materiales de quienes están trabajando ahí. Estamos hartos. Anoche eran las 12 de la noche porque acá hay gente que vive sola, señores y señoras mayores".

"La policía hace su trabajo como puede. A veces son medio lentos, no acuden enseguida. A veces el móvil no está, no tiene nafta. Hay falencias que tienen que ver con lo institucional. Esto es una ciudad, somos 30 mil más o menos y hay un solo móvil para todo el barrio. La ecuación no cierra y los cacos hacen su trabajo con inteligencia: miran, pasan los datos  y después concretan", cerró el primer vecino.